El otro día te vi sola por la calle, apresurada, malhumorada.
Tan diferente a como te recordaba, rodeada de risas y amigos.
Te seguí con la mirada, hasta perder tu espalda, mientras reconstruía tu yo, tan real como imaginado.
Un momento no condicionado, del que no se siente observado. Un momento que no debería haber robado.
martes, mayo 31, 2011
viernes, mayo 27, 2011
Normalidad
Normalidad es la falta de transparencia y los enchufes.
Normalidad es el amiguismo.
Normailidad es la palmadita en la espalda.
Normalidad es que el empleo público lo ocupen los conocidos
Normaildad es que se filtré una parte del contenido del exámen de las oposiciones.
Normalidad es que el resto de los opositores que no sacan plaza se queden con la boca abierta al ver que los exámenes versan sobre lo anecdótico en vez de lo esencial.
Normalidad era callarse e indignarse hacia dentro y desahogarse con los íntimos.
Normalidad es no implicarse más que en reivindicaciones gremialistas sin hacer una evaluación crítica de los ventajas personales y las desigualdades del entorno.
Normalidad es que te bajen el salario en lugar de reorganizar con eficiencia la gestión y los modos de trabajo.
Normalidad es hacer carrera política para tener unos ingresos superiores a la media.
Normalidad es que tengas que aguantar los altavoces de San Fútbol y de la Santa Iglesia.
Normalidad es que debas de esperar a Wikileaks para conocer el contenido del conciliabulo del mal en el que Zapatero se sacrificó por todas/os nosotras/os.
Amén
Normalidad es el amiguismo.
Normailidad es la palmadita en la espalda.
Normalidad es que el empleo público lo ocupen los conocidos
Normaildad es que se filtré una parte del contenido del exámen de las oposiciones.
Normalidad es que el resto de los opositores que no sacan plaza se queden con la boca abierta al ver que los exámenes versan sobre lo anecdótico en vez de lo esencial.
Normalidad era callarse e indignarse hacia dentro y desahogarse con los íntimos.
Normalidad es no implicarse más que en reivindicaciones gremialistas sin hacer una evaluación crítica de los ventajas personales y las desigualdades del entorno.
Normalidad es que te bajen el salario en lugar de reorganizar con eficiencia la gestión y los modos de trabajo.
Normalidad es hacer carrera política para tener unos ingresos superiores a la media.
Normalidad es que tengas que aguantar los altavoces de San Fútbol y de la Santa Iglesia.
Normalidad es que debas de esperar a Wikileaks para conocer el contenido del conciliabulo del mal en el que Zapatero se sacrificó por todas/os nosotras/os.
Amén
jueves, mayo 26, 2011
un chorro de voz en un espacio desolado
Una pena que la Riviera estuviese medio vacía para ver a los Brand New Heavies con N'Dea Davenport, quizás es que ya nadie se acuerda de ellos.
Este es el desolado aspecto que ofrecía la sala un par de minutos antes de que salieran al escenario:

Aunque no la tocaron, dejo aquí una muestra del chorro de voz de N'Dea Davenport, interpretando un tema que Stevie Wonder coescribió para el album For Once in My Life de 1968:
Grooveshark: Dont Know Why i Love You
He encontrado esta crónica con la visión de otro asistente al concierto, Manu Grooveman.
Este es el desolado aspecto que ofrecía la sala un par de minutos antes de que salieran al escenario:

Aunque no la tocaron, dejo aquí una muestra del chorro de voz de N'Dea Davenport, interpretando un tema que Stevie Wonder coescribió para el album For Once in My Life de 1968:
Grooveshark: Dont Know Why i Love You
He encontrado esta crónica con la visión de otro asistente al concierto, Manu Grooveman.
jueves, mayo 19, 2011
El final del viaje
Parece que hemos llegado al final del viaje hasta el sueño europeo, que no era otra cosa que revivir el entusiasmo del internacionalismo de finales del XIX. Quizás es que, aunque ya no somos obreros, nos habiamos olvidado que seguiamos siendo asalariados, con más ilusiones que posibles, muy preparados pero asalariados.
Para mi Letizia siempre ha sido un referente en ese sueño. A menudo me he preguntado por qué se les olvido hacer estudio socioprofesional de sus compañeros de promoción en la facultad de Ciencias de la Información:
¿cuántos encontraron su príncipe?
¿cuántos su silla de presentadora de informativos?
¿cuántos pudieron ejercer de periodistas con cierta continuidad?
¿cuántos acabaron dedicándose a otras labores menos vocacionales pero más alimenticias?
No sé si la trayectoria de Letizia es fruto del esfuerzo o la casualidad, creo que como en mi vida, como en la tuya, como en la de ella, ambos factores se habrán ido entrelazando.
Lo que me niego es a creer a esa gente que me dice, que nos dice, mientras nos da una palmadita en la espalda, que si tú o yo no llegamos, ha sido porque no nos esforzamos lo suficiente.
Ja!
Para mi Letizia siempre ha sido un referente en ese sueño. A menudo me he preguntado por qué se les olvido hacer estudio socioprofesional de sus compañeros de promoción en la facultad de Ciencias de la Información:
¿cuántos encontraron su príncipe?
¿cuántos su silla de presentadora de informativos?
¿cuántos pudieron ejercer de periodistas con cierta continuidad?
¿cuántos acabaron dedicándose a otras labores menos vocacionales pero más alimenticias?
No sé si la trayectoria de Letizia es fruto del esfuerzo o la casualidad, creo que como en mi vida, como en la tuya, como en la de ella, ambos factores se habrán ido entrelazando.
Lo que me niego es a creer a esa gente que me dice, que nos dice, mientras nos da una palmadita en la espalda, que si tú o yo no llegamos, ha sido porque no nos esforzamos lo suficiente.
Ja!
martes, mayo 10, 2011
Pillarle el punto
Me cuesta pillarle el punto a tantas cosas, a una canción, a una película, a una videoinstalación, a un interlocutor que se esfuerza en compartir intereses que nos son ajenos.
Pienso, de todas formas, que a veces cuando uno apaga la tele, arroja el periódico a la papelera o simplemente se pone borde sin darse cuenta es porque también ha pillado el punto a algo.
Pienso, de todas formas, que a veces cuando uno apaga la tele, arroja el periódico a la papelera o simplemente se pone borde sin darse cuenta es porque también ha pillado el punto a algo.
Señal
Ayer me llego el último libro del profesor Münch, antropólogo y maestro, sobre las brujas y los sueños.
Apenas llevo cuarenta páginas pero sé ya que es una señal.
La señal de un amigo para que no desista.
Apenas llevo cuarenta páginas pero sé ya que es una señal.
La señal de un amigo para que no desista.
