
Me gustó Pa Negre de Agustí Villaronga porque todo es turbio, hasta los ideales más sublimes se utilizan de manera descarada para ocultar mezquindades.
Todo es turbio. Nuestras justificaciones y renuncias, nuestro cariño, las palabras graves y las elevadas, porque sólo nos salva el que a veces seamos capaces de actuar sin hacer daño. Ningún adulto está libre de culpa.
Y el niño deja de serlo, aprendiendo a ser turbio
No hay comentarios:
Publicar un comentario