Difusión Difusa

martes, agosto 28, 2007

Mi móvil

En junio, ante las subida de los costes fijos en la fáctura, decidimos dar de baja el teléfono fijo. Mi gran problema es que a pesar de tener movil hace unos años, nunca he sido un usuario real. Salvo en contadas ocasiones, el telefono ha permanecido en una estantería apagado y el caso es que estos dos últimos meses continúa así, pero encendido. No sé si la gente que me llama comprenderá que si no descuelgo el móvil, es que no estoy en casa.

jueves, julio 19, 2007

Björk

El caso es que no tenía intención de ver a Björk. El precio de las entradas de este tipo de acontecimientos me parece cada vez más alejado de las posibilidades de mi bolsillo. El caso también es que, cuando le comenté a Radiogeno a su paso por Madrid que en unos días tocaba Björk, me dijo que a qué estaba esperando para sacar a entrada.
Finalmente mi pareja, no queriendo dejarme con las ganas, se presentó en casa con las entradas.

Creo que valió la pena. Nunca la había visto en directo, en esta ocasión le acompañaban, a parte de Mark Bell y Damian Taylor en la generación más tecnológica, un teclista, un percusionista y un conjunto femenino de metales, vestida con túnicas de colores, que ejercían de coristas a la vez que sincronizaban sus movimientos con la cantante.
El concierto fue corto y la puesta en escena tenía aspectos muy llamativos pero otros poco cuidados.
La plaza de toros de las ventas siempre ha sido un lugar poco agradecido para ver un espectáculo desde las gradas pues el escenario suele resultar demasiado alejado de ellas. Desde la arena, la posición de Björk resultaba excesivamente baja, especialmente para los asistentes de menor estatura, que tampoco pudieron apreciar unas pantallas situadas a la altura de las rodillas de la cantante, que a decir verdad aportaban más bien poco y que pretendían mostrar el lado visual de un aparato utilizado a lo largo del concierto, el reactable, pero que finalmente resultaba bastante soso.
Lo demás genial, Björk se mueve con una naturalidad de aldeana que se deja llevar por el ritmo de la música y aguanta ella sola el escenario incluso cuando su voz se ahoga, después de algunos de sus esfuerzos vocales.
La foto es del concierto de Bilbao y está sacada de la página de hipersonica.

miércoles, julio 18, 2007

repertorio


En la calle Preciados de Madrid se situán a menudo un conjunto de músicos de cuerda que suelen interpretar música de Vivaldi y Mozart, pero también de otros autores. Ando buscando a alguien que desvele los títulos incluidos en su repertorio.
La foto es del guardián del faro.

miércoles, junio 20, 2007

y tú ¿por qué no escribes?

Acabo de terminar de leer Bartleby y compañía de Vila-Matas.
Aunque se mueve sobre todo dentro del ámbito de la literatura, podría definirse como un ensayo sobre la renuncia voluntaria a la creación.
Sostiene el autor la posibilidad universal de ser creativo y va repasando las justificaciones esgrimidas para no serlo: Desde el bloqueo hasta el cuestionamiento de la propia utilidad del acto creativo, pasando por el creador compulsivo que niega su propia obra.
En mi caso, este breve texto me ha servido de paraguas donde resguardarme de mi propio pudor.

miércoles, junio 13, 2007

Saquemos a la niña del infierno

Ayer vi Tideland.
No me pareció lenta.
Ni larga.
Más bien bastante sencilla, directa y coherente en sí misma.
Encontré la puesta en escena de una contención modélica, para lo que podía esperarse.
Sólo la pasión por la taxidermia me resultó un recurso fácil, metido con calzador.

¿Qué está construida con referencias ya utilizadas y, algunas, demasiado vistas? Pues me temo que sí.
¿Qué el epílogo salvador derrumba el edificio construido a lo largo del metraje? Pues también, pero, por lo visto, había que sacar a la niña del infierno.
La pregunta clave sería: ¿realmente, estaba en el infierno?

jueves, junio 07, 2007

Dedicado a Pepe Rubianes

No sé si ya lo he contado alguna vez, pero un practicante convencido, ya sea cristiano o musulmán, no tolera que haya gente que no tenga la religión entre sus pensamientos diarios; lo mismo le pasa a cualquier fanático del futbol; no asume la indiferencia que éste despierta en la mayor parte de la población. Por no hablar de los defensores del nacionalismo de cualquier signo que no te permiten no posicionarte y que te condenan si expresas tu desinterés por sus principios fundamentales.

Pero esto va más allá. Quién no ha hablado con un abogado, economista o ingeniero que se encuentran convencidos de que el mundo gira entorno a la disciplina que ejercen, sin darse cuenta que, sólo en contadas ocasiones, nos acordamos de ellos porque su contribución para hacernos más feliz la vida es bastante escasa.

Harto de escuchar a tantos colectivos que se creen el centro del universo y el puto ombligo del mundo, que son incapaces de ver más allá de sus propias narices pero ejercen de portavoces de la humanidad, sólo desearía que su exceso reduccionismo ramplón les indigestase de una vez. Eso sí contribuiría a la felicidad del mundo.

miércoles, mayo 30, 2007

odios oidos

Todas las mañanas, desde hace bastantes meses, tengo que escuchar a una pareja de saxofonistas, en el transbordo del metro de plaza de España, que tiene unas escaleras interminables.
No tocan juntos, sino que se alternan, pero ambos utilizan el mismo acompañamiento pregrabado con tres temas: a garota de ipanema, let it be y my way. Uno de ellos es particularmente simplón y carece de cualquier tipo de gracia en la ejecución, lo que unido a la machacona repetición diaria, acaba por conseguir que vayamos aborreciendo las tres canciones, si es que alguna vez nos gustaron.

jueves, mayo 24, 2007

T REX

La primera noción de Marc Bolan la tuve a través de una canción de Berlanga/Canut y Ana Díaz, el Rey del Glam ( te has quedado en el 73 ...), pero no fue hasta unos años después, a raíz de la versión de Children of the Revolution que hicieron Violent Femmes, cuando empecé a interesarme realmente por sus discos.
Cuando fui a ver la película Billy Elliot uno de las gratas sorpresas que me deparó fue el uso que se hace en ella de sus canciones, convirtiéndose en vehículo para acercar su música a no iniciados.

lunes, mayo 21, 2007

Sweeney Todd

Encontré esta foto de la versión de 1995 estrenada en Barcelona con Constantino Romero y Vicky Peña.

Los protagonistas de la versión de Burton son, como no, Johnny Depp y Helena Bonham Carter.

jueves, mayo 17, 2007

Stephen Sondheim

Afortunadamente, a parte del año de Hergé, podemos celebrar también en 2007 las adaptaciones de Into the Woods y Sweeney Todd por parte de Dagoll Dagom y Tim Burton, respectivamente.
Sí, ya sé, que son apuestas poco arriesgadas pero aún así nada desdeñables sobre todo para aquellos que desconozcan a Stephen Sondheim o se quieran volver a llevar por él.

viernes, mayo 11, 2007

tintin, tan tan


Hoy me topé en la red con Tintin, personaje que no me ha caído nunca simpático ni en el fondo ni en la forma. Paradójicamente admiro a bastantes ilustradores que si lo aprecian.
Sus admiradores y detractores se cuentan por millones, pero parece ser que siempre en empate técnico.
Como últimamente hay que tener cuidado con los derechos de copia incluyo una imagen, posiblemente desechada por el evidente efecto ojos rojos.

miércoles, mayo 09, 2007

El manúscrito encontrado

Una compañera de trabajo, que hace tiempo que supera los 30, nos comentó tomando un café que la única novela que había leído en su vida era La Pasión Turca de Antonio Gala y, reflexionando, llegaba a la conclusión de que aquello no se podía llamar novela, porque Gala explicaba en el prólogo que lo que, realmente, hacía era transcribir un diario que había llegado a sus manos.

Precisamente Gala, hace unos años, en un artículo se refería a una anécdota en una fiesta en la que una mujer, no recuerdo si la esposa del anfitrión, le había comentado la suerte que tenía con sus libros, en referencia a la citada Pasión Turca y al Manuscrito Carmesí, porque podía publicarlos gracias a que, en ambos casos, había tenido acceso a un manuscrito encontrado.

Y es que, encontrarse un bestseller a la vuelta de la esquina, resulta tan fácil como encontrarse a mi compañera en la cafetería del trabajo.

viernes, mayo 04, 2007

Perdidos en Tanger


El lunes pasado anduvimos un rato desorientados por la ciudad de Tanger.
Hoy continúo desorientado en la mesa de mi trabajo.

martes, abril 24, 2007

Dinero y blogs

El otro día google, como lo ha hecho con millones de personas simultáneamente, me ofreció
un servicio para ganar dinero, insertando publicidad en este blog.
Dejando de lado el escaso número de visitas que recibe, y que corroboran que no es justamente el escaparate de una calle transitada, creo que existen muchas razones para rechazar esta oferta. Me imagino que ni este es el lugar, ni yo la persona adecuada.
También hay empresas que te ofrecen rotular tu automóvil con publicidad.
Ahí fuera está flotando el dinero y sólo hay que estar dispuesto a cazarlo al vuelo. No sé a que esperamos.

martes, abril 17, 2007

Smiths

Cuando era adolescente, uno de los grupos más aclamados por los modernos era los Smiths. En estos últimos años, tras un periodo de olvido, vuelven a ser rievindicados por los entendidos.
De nuevo, gracias a los p2p, reviso sus primeros discos y como hace 25 años musicalmente siguen resultándome igualmente monótonos. Aunque bastante más interesantes que los Police.

Musica Pop

Con esto de la resurrección de Police, he vuelto a pensar que siempre me ha resultado imposible hablar de música pop con la gente que les tiene encumbrados. Lo mismo me pasa con los admiradores de Dire Straits, Supertramp o, por estas tierras, los Mecano.

Agotadores

Tan agotadores como Bolaño, me resultaron, en su momento, las lecturas de La Montaña Mágica o el Retrato del Artista Adolescente. En ambos casos, siempre he pensado que la traducción ha contribuido a hacer cuesta arriba la lectura. El Retrato tampoco es un libro tan extenso.
El caso en que mientra se va introduciendo uno en ellos se tiene la sensación de estar siendo absorbido por el texto y penetrando en la realidad que proponen. Agotadores pero te ofrecen compensaciones a cada paso. Con Bolaño se está siempre esperando. Hay pasajes que te seducen más pero no consiguen anclarte en el todo.

Bolaño

Acabo de terminar Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño. Tal vez intentando encontrar algo que no encontré en 2666, que leí hace un par de años y no me acabo de convencer, quizás,  por presentar algunos personajes tan poco creíbles como los profesores universitarios de la primera parte y por su profusa enumeración de los cadáveres de Santa Teresa y sus circunstancias que, realmente, no acaba de conducir a ninguna parte. Y luego está el homenaje a la novela negra USA en el pasaje del periodista negro, que a mí, que tampoco es que haya leído tanto, me pareció que ya me había topado con él en alguna otra parte.
Ante esto, Los Detectives Salvajes me ha parecido superior y más cercana, tanto para él como para mí. Tal vez un poco agotadora pero, aún así, con unos vacíos gratificantes, que el lector puede ir reconstruyendo en las pausas o cuando se ha finalizado la novela.
Lo que se dice impacto, no me ha producido. La sensación esa que se tiene cuando se termina de leer un libro que se nos antoja imprescindible a partir de ese momento, igual que cuando se ve una película o una representación, o cuando se escucha un pasaje musical, con Bolaño, esa sensación, no la he experimentado.

lunes, marzo 05, 2007

Faulkner y la escalera

Uno de los pasajes que más he admirado entre las novelas que he leído, se encuentra en el inicio de la Palmeras Salvajes, en el que la acción de de bajar unas escaleras para abrir la puerta se extiende a lo largo de unas diez páginas, en las que Faulkner aprovecha para presentarnos al personaje que baja las escaleras, a su mujer, a su padre, a su administrador, incluso a los vecinos de la casa de al lado.

jueves, marzo 01, 2007

Volviendo al cine

Como en la literatura, a estas alturas de la historia, uno tiene ya la suficiente información para nutrirse exclusivamente de obras maestras, que han sido catalogadas así por mentes altamente competentes (perdonen el ripio).
Es más, uno puede asumirlas como tales, restarles importancia e incluso despreciarlas.
Aún así, todavía a veces tratamos de aventurarnos en lo desconocido e incluso, puede ocurrir que, sin estar buscando, por casualidad en la tele, nos asombremos de una película de la que no hemos podido leer los títulos de crédito iniciales, nos enganche hasta el final e, incluso, podemos ilusionarnos con nosotros mismos, diciéndonos para sí: esta la descubrí yo.