Difusión Difusa

miércoles, enero 18, 2012

Música en el cuarto de estar

Por casualidad, buscando versiones de Nature Boy, la composición de Eden Ahbez de 1947, me topé con Pomplamoose.

Echando una ojeada a los videos que han ido colgando, desde 2008, en su página en youtube puede comprobarse que, a pesar de la progresiva sofisticación, tanto en el sonido como en la imagen, este duo, persiste en mantener su imagen de grupo de cuarto de estar para público de cuarto de estar.

Dentro de este ecosistema, la sensación de retroalimentación es apasionante. En mi caso, yo los veo a través del monitor de mi computadora multimedia mientras sostengo mi guitarra acústica y ensayo unos acordes, quizá me grabe cuando mejore la iluminación de mi cuarto. Aunque no me veo tan bueno.

Por supuesto, para Oz

miércoles, enero 11, 2012

Lucidez

"Lucidez"

En homenaje
a mi autocrítica
declaro
que yo no tengo la culpa.

poema de Ozam Yehya

lunes, enero 09, 2012

Todavía los búhos

Todavía los búhos
ignoran la noche y el riesgo
que soñar significa despierta

Todavía los búhos
son una promesa de la imaginación
que apenas asoma a la vida viviendo

Todavía los búhos
no se atreven en su inocencia
a dejar los sueños
en las vanidades del espejo

Todavía los búhos
guardan la noche y laten desesperados
al compáss de los sueños

Todavía los búhos
duermen a contra-día y no alcanzan
guardar la noche contra sí misma.

Autor: OZAM YEHYA CASSEM
(Encontrado en la red)

Un milagro es algo inevitable que deja de serlo

jueves, enero 05, 2012

Mi poeta, mi amigo

Tan social, tan introvertido, tan querido.
Cada año recibía su collage de felicitación de Año Nuevo.
Cada cierto tiempo, un poemario autoeditado.
La última vez que nos dimos un abrazo fue tras una cena, ya inolvidable, en julio de 2010.
Hoy permanece mudo e inmovil, esperando que escriba por lo menos el doble de lo que leo.
Ozam Yehya
La libertad, como ahora su vida, navega contracorriente

jueves, diciembre 29, 2011

EL argonauta navegando en el ayer

Hace unos días, buscando un libro para un regalo, me encontré en El Argonauta con Blanca, una antigua compañera de clase de los primeros años de la carrera. Quizás la última vez que la vi fue justo hace 20 años.
Es verdad, 20 años son nada. Nada más que ayer.
Es ese ayer de años condensado en unos segundos y que asimilamos como si nada, porque el único ayer que importa es ayer mismo.
El otro ayer, el de los tiempos largos, el de todo lo que hicimos, todo lo que conocimos, todo lo que encontramos, todo lo que perdimos, todo lo que conservamos hasta hace unas horas, no deja de ser ese ayer, justo el de antes de amanecer esta mañana.

martes, diciembre 20, 2011

la ventana


Un día festivo uno se levanta pronto y ve por la ventana el mismo paisaje que ayer pero diferente

miércoles, diciembre 14, 2011

el tren de la modernidad

Modernidad es una apuesta por desmarcarse del tradicionalismo, del costumbrismo, del academicismo, de lo bendecido y santificado por el establishment.
El problema de los que, en cada momento, tratan de empuñar la bandera de la modernidad es que su pretensión no deja de ser acomodaticia, al querer ser considerados grupo de referencia ante un panorama social y cultural acartonado y redundante. Es un quítate tú para ponerme yo.
La verdadera modernidad debería ser el inconformismo basado en el replanteamiento permanente de los conceptos y los valores.

Ahora mismo hay, en Madrid, una exposición, La Caballeria Roja, en la Casa Encendida, que refleja muy bien como la modernidad es un revulsivo que acaba siendo absorbido, por el poder que se arropó en ella, haciéndole perder su sentido original crítico y contestatario.
La modernidad es un engaño que, una vez convertido en visión oficial, persigue, destierra, acalla y extermina a los que insisten en continuar su viaje anómico, desmarcándose de la institucionalidad, poblada ahora por alguno de esos compañeros con los que coincidieron al inicio del viaje pero que prefirieron darlo por finalizado, bajarse del tren y convertirse en jefes de estación.

martes, diciembre 13, 2011

Calvario

Nunca abortaremos, nunca nos divorciaremos o, quizás sí, quizás mañana no nos quede más remedio debido a nuestras circustancias personales, mientras tratamos, no tanto, de planificar nuestra vida, como de vivir evitando fracturas, buscando lo que nos complementa, no lo que nos distancia, tratando de medir nuestras decisiones, sobre todo, cuando pueden salpicar a terceros.

No haremos uso de la sanidad o de la educación pública, porque no nos hace falta, porque no nos ha hecho falta, quizás, también mañana, nos gustaría que nos acogiese y encontrasemos en ellas lo que hasta ahora hemos disfrutado fuera. Mientras tanto queremos contribuir a ambas para que puedan dar soluciones efectivas a la realidad que nos envuelve.

Pero el caso es que hay tipos y tipas que, desde su posición de poder, lo único que tratan es de entorpecer la vida de los que piensan diferente, que criminalizan a la persona que aborta, que señalan y reactivan los calvarios para todas aquellas personas que no tienen el suficiente líquido, para obrar con rapidez y discrección, sin que tenga que enterarse nadie y al precio que sea, para conseguir que la niña pueda superar el problema que le hubiera marcado toda la vida.

lunes, diciembre 12, 2011

La maleta


Cada cierto tiempo aparece una maleta en un desván, un sótano o un garaje, con los dibujos, la novela inédita o las cintas grabadas por una persona, más o menos genial, hace tiempo desaparecida.
La gente suele preguntarse cómo demonios quedaron olvidados en un rincón oscuro, ignorados por aquellos que los tuvieron cerca.
Yo, en cambio, conozco el secreto, en tanto depositario de varios de estos tesoros, de valor, tal vez, incalculable, pero que, en estos momentos, no quiero volver a ver, escuchar o leer, aunque, en alguna ocasión, disfruté con ellos.
Quizás, en un tiempo prudencial, cuando sienta que los necesito de nuevo, los rescate; quizás, serán otros los que se ocupen de poner orden a las cosas y todo quedará segun su criterio.

lunes, diciembre 05, 2011

el Innsmouth del domigo

El domingo me reencontré con varios amigos de la facultad a los que hacía, mínimo, 10 años que no veía.
La cosa empezó a pintar mal desde el principio, cuando empezaron a hablar de PP, PSOE, UPYD y el Foro de Cascos y continuaron con sus análisis del resultado de las últimas elecciones, celebradas un, cada vez más lejano, 20N, y del sangrante futuro que nos espera a los asalariados tras dejar de ser clase media.
Según terminé el segundo vermuth dejé cinco euros sobre la barra del Almacén de Vinos y salí corriendo.
No piensen mal había quedado para comer.
Gracias a Dios.

La canción:
Innsmouth de Parade
La lectura:
La Sombra sobre Innsmouth de Lovecraft

viernes, diciembre 02, 2011

Musical Glam








La muerte de Ken Russell hace unos días me ha traido a la mente su película Tommy, que grabé de la tele, en VHS, hace años y borré tras verla. Recuerdo que me resultó mala y sonrojante, pero sería incapaz de hacer, hoy en día, una crítica de ella sin echarla de nuevo una ojeada.








Sin embargo no me ocurre lo mismo con El Fantasma del Paraíso o The Rocky Horror Picture Show, ambas contemporáneas de aquella y bastante más recomendables. Creo que no me equivoco si digo que poseen un gran sentido del humor y una falta de grandilocuencia que, seguramente, por ausencia de uno y exceso de la otra, es lo que mata la película de Russell.



por favor, no me hable de otra cosa

¡Por favor!, ¡poor faavoor! no me hable de otra cosa que no sea la crisis tan grave en la que estamos metidos y la manera de salir de ella.
No me hable de otra cosa que no sea economía.
¡Por favor!, no malgaste ni mi tiempo ni el suyo en cosas que, no sólo no producen ningún beneficio, sino que siempre van a generar perdidas, que no podemos permitirnos el lujo de compensar con ingresos que queremos que sirvan para pagar los gastos de vivir en una ciudad tan cara, donde, por cierto, le recomiendo que coja el coche para ahorrarse el pastón que nos cuestan los transportes públicos, que son sólo perdida, también por cierto.
Si no tiene coche, monte en bici, pero no moleste a los conductores -¿cómo? ¿qué no sabía que un paso de cebra es una señalización para que los peatones se acuerden de ceder el paso a los automoviles? No se preocupe, si todo se aprende poco a poco y ya sabe, la letra con sangre entra.
No importa que no entienda, que frunza el ceño y sólo le hable de economía y de lo irresponsable de gente tan despreocupada como usted por los problemas que afectan a la gente sensata y razonable.

miércoles, noviembre 23, 2011

líneas que son abismos

La perra labrador de una amiga que amaneció muerta tras pasar la última velada corriendo y jugueteando como todos los días.
La dependienta con la que he vuelto a conversar, después de ocho años, a pesar de haber pasado cientos de veces por delante de su escaparate en todo ese tiempo. -¿Cómo no vas a tener descuento? -me ha dicho- si tú eres cliente habitual.
Las líneas invisibles que separan los estados de la materia y el conocimiento.
Las líneas invisibles que de pronto aparecen y nos desvelan que la realidad no se puede controlar sólo asumirla con fatalismo o resolución.
Líneas que son abismos.

viernes, noviembre 18, 2011

Encuesta de satisfacción

Hay gente que parece interesada en presentar las elecciones generales del próximo domingo como una encuesta de satisfacción.

Quizás la encuesta de satisfacción habría que rellenarla el lunes.

martes, noviembre 08, 2011

El fondo



A veces, uno mira perplejo el fondo de una fotografía, intentado atisbar que es lo que otros vieron para decir: -sí, házmela aquí; o -ponte ahí, no te muevas... que disparo.

miércoles, noviembre 02, 2011

El Alma de Sarah Minter


A pesar de haber estado muy cerca de él, no empecé a conocer el trabajo de Sarah Minter, hasta hace año y medio, cuando Tobi me pasó algunos vídeos que se distribuyen en los puestos de El Chopo, entre ellos estaban Nadie es Inocente de 1987 y Alma Punk de 1991.

Si el primero es un documental que relata la vida de varios adolescentes en un barrio del extrarradio de la Ciudad de México, el segundo es una extensión dramatizada de aquel, pero en el que toma protagonismo la visión femenina de las mismas realidades, lo que enriquece sobre manera nuestra percepción cuando tenemos la oportunidad de ver ambos conjuntamente.

Todos asumen el punk como una referencia en su vida cotidiana donde, de nuevo, la basura, lo despreciado por otros, se convierte en una fuente de abastecimiento. Allí donde lo mostrado por la televisión apenas tiene que ver con la experiencia cotidiana, se comparten referencias culturales por las vías alternativas que existían antes de internet, el boca a boca, los fanzines fotocopiados, las cintas de casete, muchas veces mal grabadas de la radio o directamente del altavoz o la bocina. La realidad es mucho más amplia y el horizonte se puede extender más allá de los límites de la calle en la que te ha tocado vivir.

Viendo uno detrás de otro me parece ver a los chicos, a los chavos, que sólo saben jugar en un terreno donde arrastran a las chicas o se dejan arrastrar por ellas, en cambio vemos a Alma, la protagonista del segundo, esforzándose por crear una experiencia integradora y recíproca con la persona con la que compartir su vida.

...
Desde que conocí estos trabajos siempre pensé que alguna vez me encontraría con Sarah. No fue así, falleció hace unos días, a principios de abril de 2016. Tenía 62 años.

lunes, octubre 31, 2011

Amor y muerte

Mi banda sonora de este último mes ha sido Nara Leão, cantante de fuerte carácter y carrera intensa, que hizo suyas muchas de las composiciones de Chico Buarque y que falleció prematuramente de un tumor cerebral en un ya lejano 1989.

Anoche ví en Documentos Tv de la 2, La Niña Blanca, sobre el culto a la Santa Muerte, en la Ciudad DF, un reportaje apresurado, repetitivo y superficial que dejaba escapar un buen montón de hallazgos, sin detenerse en ellos, quedándose sólo con el relumbrón anecdótico. Todo, ante la atónita mirada de un espectador que no puede dar crédito de como el realizador, Pepe Guevara, ha desperdiciado una oportunidad tan a mano para haber construido un gran documental.

Por cierto me acabo de enterar que uno de los protagonistas del reportaje, el pintor Julián Ceballos Casco, falleció hace un mes.

miércoles, octubre 05, 2011

decisiones

(retomado de una reflexión de primera hora en un lugar no muy lejano)
Acabo de recibir un correo de tipo profesional de México, que me abre la posibilidad de continuar y ampliar un proyecto iniciado dos años atrás, pero que desestabiliza muchas cosas de la vida cotidiana, tan confusa, tan aspera, tan desesperante.

No creo que me enfrente a una decisión difícil, sino una más de las que tomamos, que puede responder a las expectativas que depositamos en ella o todo lo contrario.
Normalmente creo que ni una cosa y ni otra, las decisiones nos abren puertas hacia realidades incontrolables que tendrán gratificaciones que no esperabamos y, momentos amargos diferentes a los que creiamos haber calculado.

Adelante.

Como dice Miss Crawford: "On Verra"

jueves, septiembre 22, 2011

Mar y Sol


Marisol representó para María que el mundo era mucho más grande que su colegio, su calle o el barrio de sus abuelos, también que el mundo no es sólo espacio, sino también tiempo y Marisol formaba parte de un espacio y un tiempo que para María no tenían nada que ver con los suyos. No formaba parte de su experiencia sino de la de sus padres.

Marisol, para María, fue una desconocida surgida de la nada que, de la noche a la mañana, se fue haciendo presente, antes si quiera de ser corporea, a través de los comentarios de sus padres que incrementaban progresivamente las menciones hacia un ser extraño que primero en unos meses, luego en unas semanas y finalmente, en sólo cuestión de días, se instalaría en la habitación de al lado de la suya.

Marisol era la intrusa que había contaminado las conversaciones de sus progenitores y que ahora, mañana mismo, se disponía a invadir su casa.

Afortunadamente, después de los quince minutos de tanteo iniciales, Marisol empezó a integrarse en la percepción de María, como una amiga, una compañera de juegos y confidencias, una hermana mayor, una tía lejana surgida del calor del trópico; bastante más interesante que sus aburridos padres y prestándole mucha más atención de la que estos le ofrecían. Así, María se convirtió en guía de su propio mundo y Marisol aceptó complacida ser guiada y enseñada por un niña de siete años, con tantas cosas que transmitir y explicar a quien le quiera escuchar.

Un año y medio después María se reencontró con Marisol y descubrió, a través de ella, que el trópico, más que las lluvias torrenciales de la tarde, los colibríes por las calles de la ciudad o los mosquitos devoradores en la noche, es también cosas conocidas como casa, familia, amistad y afecto.

Hoy, Marisol permanece en el hospital, tras un intento de trasplante, con cientos de personas pendientes por que las cosas no estén saliendo como debieran, deseando que todo acabe bien y que, María y Marisol, puedan seguir intercambiando cartas y compartiendo, otra vez, sus cosas.

miércoles, septiembre 21, 2011

Sala de espera

La soledad de la vigilia.
La incertidumbre de la espera.
La frustración de las expectativas.
La confianza en el futuro.

viernes, septiembre 16, 2011

Rebuscadores


Lo que muestra Agnès Varda en Los Espigadores y La Espigadora (2000) ya lo había sintetizado crudamente Jorge Furtado en La Isla de las Flores una década antes, en 1989:
El descubrimiento de la cadena sociotrófica de la que formamos parte y que permanece oculta para quien no quiere darse por enterado.
Siempre hay alguien dispuesto a valorar aquello que nosotros despreciamos; a aprovechar lo que puede servirnos, a pesar de que otros decidieron que era inservible.
Tu basura, no puede ser, sino que será, mi alimento. Tus despojos mi sustento.

Y lo más hiriente para la gente de bien es que aquellos espigadores -rebuscadores-, ante los que desviamos la vista, por temor a caer fuera de las pautas sociales y entrar en la anomia, son protagonistas de hazañas que nosotros, en nuestra cortedad de miras, nunca podremos alcanzar, y que parten de algo tan sencillo como la renuncia voluntaria a las exigencias del sistema.

Dos años después del estreno de Los Espigadores, a raiz de las reacciones que despertó su documental, Agnès Varda realizó una segunda parte, más interesante todavía que la primera, pero inseparable de esta, en la que nos muestra, casi sin proponerselo, la verguenza al descubrir nuestra propia hipocresia, admirando a aquel que rebusca y antes rechazabamos, queriendo ser nosotros mismos rebuscadores aunque sólo seamos un excéntrico coleccionista de nimiedades.

jueves, septiembre 15, 2011

Vertical y Vertiginoso

Encajonado en un montacargas en el que subes y bajas a tu antojo, ahora el arte corre vertical y vertiginoso a lo largo de nuestra Línea de Tiempo.

Entremezclado con aforismos, gracietas, anhelos, exabruptos, llamadas de atención y chorradas. Entrelazado con la vida cotidiana y el afán de protagonismo.

No, no te equivoques, no es un arte efímero. Puedes volver atrás sosegadamente, otorgarle todo el tiempo que exija, y gozar de un hallazgo durante horas y, mañana, volver a disfrutarlo, aborrecerlo o desquiciarte con él.

Pero también puede pasar desapercibido entre tanta ganga, hasta que una arqueóloga o una aficionada, aplicada u ociosa, nos descubra lo relevante de un renglón emitido en un impulso por compartir algo importante y que nadie sintió como tal en ese momento.

Quizás, puede perderse para siempre, irremediablemente, y nuestro insignificante desgarro permanecerá sepultado por otros gritos menos sinceros pero más estridentes, ahora ya, apagados todos, en la reclusión de un bolsillo.

martes, agosto 30, 2011

Agua turbia




Me gustó Pa Negre de Agustí Villaronga porque todo es turbio, hasta los ideales más sublimes se utilizan de manera descarada para ocultar mezquindades.
Todo es turbio. Nuestras justificaciones y renuncias, nuestro cariño, las palabras graves y las elevadas, porque sólo nos salva el que a veces seamos capaces de actuar sin hacer daño. Ningún adulto está libre de culpa.
Y el niño deja de serlo, aprendiendo a ser turbio

lunes, agosto 01, 2011

A las puertas de Cherburgo

Ayer estuve lo más cerca que creo que voy a estar nunca de Cherburgo. No entré. Hacía sol y nadie me iba a atender cantando.
Estos dias hemos conocido a la nieta de unos pieds noirs. No pregunté, quizá quisieron emigrar a Francia y acabaron en Argelia. Tuvieron que volver a hacer las maletas con la llegada de la independencia, esta vez si que pudieron quedarse en Francia. Ahora la nieta vive en Aix en Provence rodeada de campos de Lavanda y de vez en cuando vuelve a la Almería que hace un siglo quisieron dejar atrás sus abuelos.
Crêpes y moules siguen girando a nuestro alrededor.

miércoles, julio 27, 2011

Los mejillones de Antonio Gala

Hace más de veinte años, una amiga de la facultad me dió a leer este texto que Antonio Gala publicó en El País Semanal. Ahora, en Bretaña, donde los mejillones resultan el plato más socorrido de la zona, he vuelto a pensar en él.

Cuando más desprevenido estaba, sobrevino. De repente, sin dar explicaciones. Me encontré acompañado a todas horas. Comenzó el tiempo de amar, en el que no envejeces porque sólo te ves en los ojos que te aman, y ellos te ven glorificado. No tardó mucho en llegar el tiempo de envejecer; cuando llegó fue un soplo el anterior. Pero entonces nadie me conocía por la calle. Nadie sabía quién era aquel muchacho, nunca solo, que sonreía sin motivo a la lluvia, a la luz de las mañanas, y muy particularmente a la caída de la tarde cuando se acercaba la hora de su cita diaria. Oíamos hablar de Los verdes campos del Edén -mi primera comedia, que obró de Celestina y que se representaba a la sazón- en la cola de un cine, o en las oficinas del documento nacional de identidad, que nos caducaba a los dos en fechas parecidas. Sin embargo, nadie sabía que el autor era yo. Ni que yo era feliz.

Por entonces Madrid no era ni una ratonera, ni una verbena. No se había transformado en campo de batalla, ni tenía ataques de histeria. Su alegría era un poquito cateta, familiar y doméstica. No llevaban la cultura a domicilio como un electrodoméstico, ni era aún una charanga de plazoleta, ni un burdo pasacalles. Había que ir a buscarla donde estaba, yeso hacíamos: en una librería de la calle Arenal, donde se desperezaba la amistad a la hora del cierre; en iglesias con cuadros no muy sonados: los Cossío de Santa Teresa, el Gaya de San Antón, el Greca de San Ginés; en los barrios, que todavía remedaban a Arniches... Nosotros paseábamos incansablemente por lugares remotos, sin damos cuenta hasta el final de que estábamos agotados. Las noches eran nuestras, y muy pocas nos sentábamos a cenar: lo hacíamos con tapas en tres, en cuatro, en seis tabernas. Pavías, caracoles, gambas con gabardina, asadura, criadillas, sangre frita, morcilla, calamares. Yo creo que de ahí viene mi escasa afición a los restaurantes formales y mi entusiasmo por las tascas. Y de ahí creo que viene también el desastroso estado de mi casquería: el desorden se paga. No me refiero al desorden de las comidas, sino al que supone amarse tanto junto a los mostradores de cinc, entre cañas y tintos (Méntrida, Mora, San Martín, Jumilla, Valdepeñas: muchas gracias), ante la faz de un mundo en que el amor solía esconderse avergonzado.

Una noche andábamos por Lista, por Alcántara, por Don Ramón de la Cruz, hacia la plaza de Manuel Becerra. Yo, por primera vez, hablé de Dios. Con disfrazada precaución. Deseaba saber qué pensaba de Dios mi acompañante. Habíamos entrado en algún sitio -parada y fonda- de la calle de las Naciones. Señalando con un gran gesto los vasos de cerveza, el pulpo a la gallega, la ensaladilla rusa, y a mí también, dijo: «Dios es todo esto.» Dijo «Dios es todo esto», y sonrieron sus labios rosados y carnosos. Nunca volví a tocar un tema tan evidente y tan sencillo.

Fue aquella misma noche, y no lejos de allí. Debía de ser febrero, y hacía un frío lento y silencioso. Recuerdo el vaho que salía de su boca y el calor que salía de sus ojos. Se había cogido de mi brazo y, de pronto, se detuvo ante una casa especializada en mejillones. Con un cierto temblor en la voz, cuya causa me costó averiguar dos años, me preguntó: «¿Quieres que entremos?» Yo -y ahí estuvo la verdadera equivocación que originó las sucesivas- respondí, supongo que también con un cierto temblor: «Si te gustan los mejillones tanto como a mÍ...» «Más que a ti», dijo, y empujó decididamente la puerta de cristal. Si la eternidad existe, me acordaré durante toda ella de las tres docenas y pico de mejillones que devoramos con la misma fruición que si nos estuviésemos haciendo el amor. Cuánta pasión, cuánta voracidad, qué gozo multiplicado el de vemos engullir el uno al otro... Cómo iba yo a confesarle que jamás en mi vida había podido ni ver ese acéfalo molusco incomestible, ese animalucho hermético y extraño, siempre entreabierto, o demasiado pálido o demasiado rojo, asido a un siniestro caparazón, y con un asqueroso moño de algas incrustado como estopa en sus laberínticas vísceras. Me sentía subir la arcada mientras comía más, más, más deprisa para acabar cuanto antes. Pero comía sonriendo, y sólo la sonrisa de mi amor, que comía a igual velocidad, logró evitar que vomitara.

Ese fue el principio de un par de años dedicados casi con exclusividad al mejillón. Los dos nos sorprendíamos mutuamente con nuevas direcciones, muy lejanas a veces, donde ofrecían singularidades. Yo me satisfacía con la satisfacción que veía irradiar de mi pareja. Ya casi había olvidado mi odio congénito. Comíamos los despreciables bichos aderezados de todas las maneras, dentro y fuera del minúsculo apartamento que con ellos compartíamos. Durante veinticinco meses nos alimentamos poco más que de melón con jamón y mejillones: al vapor, con limón, con vinagreta, con gambas, rebozados ... Yo temía que, en cualquier momento, le diera a mi amor por servírnoslos crudos. Porque inventábamos recetas misteriosas que los empeoraban de forma irremediable, y yo iba al baño, simulando una prisa, para poder seguir con mi comedia.

Un domingo almorzábamos paella invitados por unos amigos que aún lo son míos. Yo, distraído y contento ante un plato normal, me ocupaba en apartar tres mejillones que me correspondieron al servirme. Como cogido en falta, miré a mi amor frente a mí. Y vi que, de un modo distraído y contento, apartaba también sus mejillones. Levantó, como cogido en falta, sus ojos. Se cruzaron nuestras miradas. Y comprendimos los dos, en un relámpago, nuestra sacrificada y prolongada historia, nuestra oculta tortura. Los dos odiábamos los mejillones con fuerza semejante, los dos nos habíamos inmolado por error con la certeza de que el otro se pirraba por ellos... Imposible que paráramos de reír aquel mediodía de marzo en que nos liberamos.

No volvimos a comerlos jamás pero, cada vez que los veíamos, flotaba entre los dos una dulce y cálida corriente que nadie comprendía. Los amigos creyeron mucho tiempo que, para nosotros, el mejillón gozaba de no sé qué prestigio afrodisíaco. Y quizá fuese así.

Desde que aquel amor se terminó -pero, sobre todo, desde que murió quien fue durante unos deslumbradores años la mejor mitad de mí-, suelo comer de cuando en cuando mejillones. «Dios es todo esto», pienso sin poder evitarlo... Cada estación tiene sus frutos; los de ahora son amargos. No obstante, sólo la vida -mejillones incluido s- puede justificar el interminable absurdo de la muerte. Pero el amor es, en ocasiones, incompatible con la vida. Nunca sabré por qué.

lunes, junio 27, 2011

callao-amazonia


el aligustre de callao

viernes, junio 24, 2011

la anomia, la chica y el Estado

A veces me pregunto si hay diferentes tipos de anomia o si hay grados dentro de ella.

En general el orden social funciona porque la gente se encuentra a gusto dentro de él, le otorga seguridad, le protege de la soledad, le permite valorar las inercias como estados positivos que se presentan con sentido dentro de la realidad que vivimos.

Si un colectivo de población significativo empieza a cuestionarse que, precisamente, el orden social no funciona; que no da las respuestas adecuadas a las necesidades, o incluso actúa de manera negativa para lograr un equilibrio social más o menos armónico, podemos hablar de Estado Anómico.

Desde esta perspectiva cualquier sociedad que se plantea la falta de equidad del sistema se está enfrentado a un Estado que puede ser más o menos anómico, en función de lo tolerable que resulte para la mayoría de la población los desajustes presentes, tanto por exceso como por defecto, beneficiando o excluyendo, por un lado a las élites y por otro, a los grupos más desfavorecidos.

En esta gradación, entre el Estado Perfecto (aunque creo que Estado y Perfecto ya de por si son términos contradictorios) y el Estado Anómico, entra en juego la anomia individual, pues cuando el desajuste sistémico es grande y, por tanto, percibido con claridad por una parte significativa de la sociedad, la chica anómica, aparentemente, dejará de serlo arropada colectivamente por sus mismas inquietudes, pero, según se consigan objetivos que ese grupo de referencia considere que se encuentran dentro de los umbrales de los satisfactorio, la chica anómica, se irá quedando sóla, gritándonos de nuevo que nos conformamos con poco y que en cualquier momento se puede romper la porcelana que tanto nos ha costado subir a la mesa para que ahora se quede en el borde.

aficionado

en tiempo de expertos
siempre he sido un aficionado,
en la música,
en el dibujo,
en la literatura,
en el cine,
en el trabajo,
incluso en los roles sociales,
un aficionado profesional

lunes, junio 20, 2011

usted y la anomia

Para el Estado, y los poderes sobre los que se sustenta, la anomía toma forma en manifestaciones como la marcha del 19-J, sí la de ayer mismo, que distorsiona totalmente las rutinas deformadas por las malas costumbres de aquellos en los que el pueblo delega esos poderes.
En lugar de morirse de miedo o recurrir al desprestigio ante reivindicaciones que cuestionan un orden social, económico y político francamente mejorable, usted, usted que tiene los medios, la mayoría parlamentaria, la capacidad para interpretar la justicia y especular con mi nómina y mis deudas, usted, sí usted, debería estar dándose cuenta de que movidas como la de ayer, como las de hace un mes o las de hace un año, sirven para fortalecer un sístema democrático y por tanto pueden utilizarse para complementar y revalorizar ese mismo sistema que usted, sí, usted, está minando todos los días con su protección a la élite que, por definición, igual que nosotros reivindicamos la equidad, siempre reivindica seguir siendo minoría.

viernes, junio 17, 2011

El Estado anómico

Como por casualidad, el último día de la Feria del Libro me encontré con El Estado Anómico de Peter Waldmann (2006), al que ya conocía desde mis tiempos con Fernando Reinares.
En él se plantea la anomia desde la perspectiva contraria, pero complementaria, a la que suelo referirme aquí:
La incapacidad del Estado(o del Sistema)para dar respuestas y otorgar seguridad a los ciudadanos.
Los desajustes entre las derechos que debe garantizar y sus modos de actuación real y cotidiana. Su escasa parcela de control frente a otros intereses más poderosos o mejor organizados (desde las élites o el narcotráfico pasando por los grupos paramilitares, que como regla general refuerzan a estos y no a a la clase trabajadora).
Aunque el libro se centra en Latinoamérica, todo me resulta tan cercano en las calles de mi ciudad en la acartonada Europa.

lunes, junio 06, 2011

la chica anómica I








Lo peor que le puede pasar a la chica anómica es pretender adaptarse a la sociedad.
La chica anómica es la que grita que no, que no, que no es posible que seamos tan hipócritas; que no es cuestión de que ganemos un poco más o un poco menos, sino que abusemos del otro y que incluso los mendigos de Buñuel o los curritos de Berlanga siempre encuentren a alguien en desventaja en el que clavar su soberbia y su mezquindad

viernes, junio 03, 2011

piano


sólo cuando decido que cada noche tocaré el piano, me doy cuenta que soy capaz de tocarlo un poco mejor

martes, mayo 31, 2011

momento

El otro día te vi sola por la calle, apresurada, malhumorada.
Tan diferente a como te recordaba, rodeada de risas y amigos.
Te seguí con la mirada, hasta perder tu espalda, mientras reconstruía tu yo, tan real como imaginado.
Un momento no condicionado, del que no se siente observado. Un momento que no debería haber robado.

viernes, mayo 27, 2011

Normalidad

Normalidad es la falta de transparencia y los enchufes.
Normalidad es el amiguismo.
Normailidad es la palmadita en la espalda.
Normalidad es que el empleo público lo ocupen los conocidos
Normaildad es que se filtré una parte del contenido del exámen de las oposiciones.
Normalidad es que el resto de los opositores que no sacan plaza se queden con la boca abierta al ver que los exámenes versan sobre lo anecdótico en vez de lo esencial.
Normalidad era callarse e indignarse hacia dentro y desahogarse con los íntimos.
Normalidad es no implicarse más que en reivindicaciones gremialistas sin hacer una evaluación crítica de los ventajas personales y las desigualdades del entorno.
Normalidad es que te bajen el salario en lugar de reorganizar con eficiencia la gestión y los modos de trabajo.
Normalidad es hacer carrera política para tener unos ingresos superiores a la media.
Normalidad es que tengas que aguantar los altavoces de San Fútbol y de la Santa Iglesia.
Normalidad es que debas de esperar a Wikileaks para conocer el contenido del conciliabulo del mal en el que Zapatero se sacrificó por todas/os nosotras/os.
Amén

jueves, mayo 26, 2011

un chorro de voz en un espacio desolado

Una pena que la Riviera estuviese medio vacía para ver a los Brand New Heavies con N'Dea Davenport, quizás es que ya nadie se acuerda de ellos.

Este es el desolado aspecto que ofrecía la sala un par de minutos antes de que salieran al escenario:

Aunque no la tocaron, dejo aquí una muestra del chorro de voz de N'Dea Davenport, interpretando un tema que Stevie Wonder coescribió para el album For Once in My Life de 1968:
Grooveshark: Dont Know Why i Love You

He encontrado esta crónica con la visión de otro asistente al concierto, Manu Grooveman.

jueves, mayo 19, 2011

El final del viaje

Parece que hemos llegado al final del viaje hasta el sueño europeo, que no era otra cosa que revivir el entusiasmo del internacionalismo de finales del XIX. Quizás es que, aunque ya no somos obreros, nos habiamos olvidado que seguiamos siendo asalariados, con más ilusiones que posibles, muy preparados pero asalariados.

Para mi Letizia siempre ha sido un referente en ese sueño. A menudo me he preguntado por qué se les olvido hacer estudio socioprofesional de sus compañeros de promoción en la facultad de Ciencias de la Información:
¿cuántos encontraron su príncipe?
¿cuántos su silla de presentadora de informativos?
¿cuántos pudieron ejercer de periodistas con cierta continuidad?
¿cuántos acabaron dedicándose a otras labores menos vocacionales pero más alimenticias?

No sé si la trayectoria de Letizia es fruto del esfuerzo o la casualidad, creo que como en mi vida, como en la tuya, como en la de ella, ambos factores se habrán ido entrelazando.

Lo que me niego es a creer a esa gente que me dice, que nos dice, mientras nos da una palmadita en la espalda, que si tú o yo no llegamos, ha sido porque no nos esforzamos lo suficiente.
Ja!

Sistema


Aunque es de hace unos años, vigencia permanente.

martes, mayo 10, 2011

Pillarle el punto

Me cuesta pillarle el punto a tantas cosas, a una canción, a una película, a una videoinstalación, a un interlocutor que se esfuerza en compartir intereses que nos son ajenos.

Pienso, de todas formas, que a veces cuando uno apaga la tele, arroja el periódico a la papelera o simplemente se pone borde sin darse cuenta es porque también ha pillado el punto a algo.

Señal

Ayer me llego el último libro del profesor Münch, antropólogo y maestro, sobre las brujas y los sueños.
Apenas llevo cuarenta páginas pero sé ya que es una señal.
La señal de un amigo para que no desista.

viernes, abril 29, 2011

gente normal

Acabo de leer, en el periódico de hoy, un texto de Juan José Millás sobre como el uso de la violencia, la crueldad, el terror, el abuso social es llevado a cabo por gente normal; lo que no significa más que el uso del poder y de la fuerza sobre el otro se utilizan como instrumentos de control, que pueden, en principio, no gustar al que los ejerce pero que los utiliza de manera implacable y obscena si el grupo social, la organización, la institución o el orden internacional al que representa carece de argumentos que contrarresten la lógica del contrario o necesita chivos expiatorios para justificar su propia incompetencia para encontrar la solución a los cuestionamientos de su propio sistema social, su nomos.

Como siempre, la culpa del abuso no es sólo del que la ejerce directamente: del ejecutor o su jefe; sino del que dice no me gusta, pero algo habrán hecho; del que piensa no es asunto mío y mira hacia otro lado; del que se lava las manos; del que calla y olvida y del que, al guardar silencio, le remuerde la conciencia el resto de lo que le queda de vida.

martes, abril 26, 2011

taller de escritura

Hace años Oz me dijo que leyera la mitad y escribiera el doble.
Era un consejo para que diera rienda suelta a todo eso que llevamos dentro y que muchas veces, al ponerlo sobre un papel, nos ayuda a entendernos mejor, comprender el mundo que nos rodea y sobre todo, saber transmitirlo.
Visto que pasado el tiempo sigo con mi torpeza caligráfica, mis bloqueos y ese pudor ante las pequeñas cosas que me frena una y otra vez, empiezo a considerar si no sería buena idea apuntarme a un taller de escritura.
La verdad es que mi subconsciente me está proponiendo algo visto decenas de veces en las películas estadounidenses y que hasta ahora me había parecido una majadería. ¿Me vuelvo viejo y empiezo a comprender cosas que antes se me habían pasado por alto?

lunes, abril 25, 2011

Canción para que tú me quieras

Ayer vi Gainsbourg, la película del año pasado, y una cosa que me llamó la atención es lo extremadamente cruel del retrato que presenta de France Gall y de su padre Robert, coautor, entre otras, de la canción que acompaña a esta entrada.
Chanson pour que tu m'aimes un peu (1967)
Chanson pour que tu m'aimes un peu by France Gall on Grooveshark

jueves, abril 14, 2011

Sea positivo, practique el arribismo, rechace las movilizaciones

Me temo que esta crisis sólo está sirviendo para que los priviligiados marquen claramente la posición y el comportamiento social de los asalariados, para que no les quede duda de que la mejor forma de renegar de serlo es el arribismo egoista.

Sea positivo, rechace las movilizaciones de autoafirmación de clase: practique el arribismo.

miércoles, abril 13, 2011

borrando canales

Desde hace unos meses he visto varias películas de Chabrol, Borau, Saura o Gónzalo Suárez en el canal 8 madrid; también he visto algunas, un poco más actuales, en la 2. Todas sin cortes publicitarios.
Creo que con esto tengo más que suficiente para completar mi ración semanal de tele, ahora que se me ha acabado mi otra diversión con el mando: borrar todos los canales de la TDT que no me estaban aportando nada ni a mí, ni a mis circustancias.

lunes, marzo 28, 2011

Si no lo leyó, lealo ahora

Parece que sólo he visto una película. Parece que sólo he leido un libro.
Pero es que que la manera de conducirse de los paises occidentales ante las crisis encadenadas que vivimos se corresponde a la perfección con la imagen elaborada por Thomas Mann en La Montaña Mágica, ambientada en un sanatorio para personas adineradas, en su mayor parte incurables, por lo que una vez ingresadas en esta clínica de lujo, resulta casi imposible que la abandonen con vida.
Una metafora de las sociedades ocidentales, ajenas al dolor extraño pero condenadas ellas, en su aislamiento etnocéntrico, a consumirse en su falso bienestar, que oculta afecciones incurables, observando como el mundo que creían seguro se desmorona.

viernes, marzo 25, 2011

el miedo invisible

Las detonaciones, las bombas, el daño infligido visto a través de la pantalla nos impresiona, nos indigna, pero se difumina en el tiempo.

La radiactividad que se expande por el agua, la tierra y el aire, se integra invisible con la aparente normalidad y eso nos inquieta aún con la tele apagada.

lunes, marzo 21, 2011

Contenida o desatada

Repasando mi colección de discos me doy cuenta que en la música pop más o menos sincera, siempre ha exisitido una doble vertiente, por un lado los cantantes e instrumentistas arrebatadores y, por otro, los que han cultivado el desapasionamiento interpretativo, sin por ello dejar de conectar con el público.
Es interesante comprobar como un mismo tema puede cambiar según se opte por una u otra escuela.
Aquí tenemos a Mina y a Françoise Hardy con la misma música de Ennio Morricone, dejándo claro que es lo que ofrece cada una.

jueves, marzo 03, 2011

Otra vez la culpable

Después de casi tres años vuelvo a encontrame con la culpable.

La culpable que me llevó a Stevie Wonder y la Motown, la culpable que me llevó a Rubén Blades y a la Fania All Stars.

Tan culpable como Juan de Pablos que me llevó Gainsbourg.

pAtRiciAgOdeS

martes, marzo 01, 2011

Niño Cronenberg

Un artículo en la prensa sobre los oscars en el que se aludía al triunfo de lo antiguo frente a lo moderno y la charla ayer con un compañero explicándome que Cisne Negro no le había gustado nada por su ausencia de guión (sic), me hace pensar qué es eso de cine moderno y cine antiguo. Confieso que lo de la falta de guión no lo entiendo, pero me llama la atención que alguien lo considere así, sobre todo cuando, justamente, esta película aguanta muy bien un análisis en funcion de su estructura de planteamiento, nudo y desenlace.

Creo que esta visión tan clásica de la narrativa, hace décadas que fue superada y no, precisamente, para dar lugar a películas inconexas y absurdas, que también las hay (pienso actualmente en alguna de Iñárritu), sino para fundirse en las historias, introduciendo en ellas los procesos mentales y los estados anímicos de los personajes.

Nuestro pensamiento no es en absoluto continuo y diacrónico, sino que pega saltos de un lado a otro, guiado, creo yo, más por las sensaciones y la emotividad que por la razón y la lógica; por tanto creo que eso me hace valorar y paladear con gusto un tipo de narraciones no exenta, a veces, de dificultades, frente a propuestas que pueden ser más digeribles pero son incapaces de mostrar la mayoría de las variables psicológicas que condicionan la interacción con el resto de los individuos.

Así que la línea que conduce a Cisne Negro, no sé si es la de la modernidad, pero sí que es aquella que parte del Perro Andaluz y la Edad de Oro y que, pasando por Hitchcock, lleva hasta Polanski, primero, y luego a Brian de Palma, Cronenberg y David Lynch; una generación de cineastas que anda ya por los setenta años, y de los que el público de la mía ha mamado con bastante naturalidad.

Darren Aronofsky, tiene la habilidad, no sólo de hilvanar los retales recogidos en la películas de los anteriormente citados, sino que, como ellos, es capaz de sumergirnos en nuestros terrores íntimos desencadenados por el enfrentamiento cotidiano con un mundo hostil.

Me temo que Aronofsky, más que moderno, en cualquier sentido que se le pueda dar al término, es sobre todo un niño Cronenberg.

sábado, febrero 26, 2011

cine cisne cine

Quizás una de las señas de identidad del cine de Luis Buñuel, y que consigue que sus películas resulten tan inquietantes, es la continuidad entre lo real y lo imaginado sin necesidad de transiciones visuales que faciliten la digestión al espectador.

Viendo el Cisne Negro, volví a ver Belle de Jour, pero también retazos de mi vida en
los que he estado sometido a presión o en los que mis obsesiones no me han permitido conciliar el sueño durante largas temporadas.

lunes, febrero 21, 2011

el día de la falda


Este sábado estuvimos viendo EL Día de la Falda (La Journée de la Jupe) dirigida por Jean-Paul Lilienfeld en 2009 y ambientada en uno de esos institutos de secundaria franceses tan alejados de las visiones del Disney Channel.

Como me pasó con Tropa de Élite de José Padilha, son películas complicadas de digerir, y no porque resulten pesadas o poco fluidas, que no lo son, sino porque tienen la virtud de sacar a la luz las contradiciones ideólogicas y morales del espectador.

Todos los días nos esforzamos por ser unos tipos consecuentes en nuestros planteamientos y tratar de actuar y expresarnos de una forma coherente en nuestra visión de la sociedad que nos rodea, pero no es nada fácil. ¿Somos progresistas o conservadores? ¿De izquierdas o de derechas? ¿Estamos con el opresor o con el oprimido? ¿Están, el oprimido y el opresor, con o contra nosotros?

La premisa sobre la que se construye el día de la falda es plantearnos si el uso libre de la indumentaria, el poder decidir, a fin de cuentas, no es sólo una victoria sobre las concepciones machistas, sino sobre el monopolio de la verdad moral en una sociedad dada.

¿todavia crees que el internet es libre?


¿todavia crees que el internet es libre?

viernes, febrero 18, 2011

recorridos

Resulta curioso como un actor famoso, ha decidido comprar un piso en un edficio como el mío.
Durante tres meses ha estado haciendo reforma y ya no quedan vestigios de la cocina donde amaneció muerta su anterior dueña, aquella señora tan cariñosa que siempre nos saludaba en el portal.

miércoles, febrero 09, 2011

L'Aquoiboniste

¡Ah, qué bueno!, es una expresión a la que recurren mucho los mexicanos urbanitas, cuando su interlocutor les está trasmitiendo algo, normalmente con entusiasmo, y que en cambio a ellos no les produce otra cosa que no se pueda llamar simple indiferencia.

Esto me lleva a una canción, L'Aquoiboniste, que compuso, Serge Gainsbourg para Jane Birkin en 1977, jugando con la expresión francesa "à quoi bon", y en la que se mezcla la indiferencia, el escepticismo, incluso el rechazo, hacia todo aquello que no forma parte de nuestro mundo interior y nuestra pequeña intimidad compartida, ajena a los que nos rodean.
Total ¿pa qué?

miércoles, enero 26, 2011

Resaca

Este verano leí Tala, escrita por Thomas Bernhard en 1984, donde un escritor cincuentón repasa algunos momentos cruciales de su vida, de su juventud, de como a veces reincides, como dice Liza, en personas que odias, que te resultan desagradables, pero que, inexorablemente, forman parte de tu vida. Personas con las que quieres cortar pero que la resaca del tiempo te devuelve una y otra vez. Mientras que otras, en las que realmente te gustaría seguir reincidiendo, se desvanecen.
El domingo estuve de entierro, el sábado de velatorio.
Ayer vi en la tele Sobreviviré, dirigida en 1999 por Albacete y Menkes. Como en Tala, la muerte de un ser querido vertebra la acción. Como en Tala, aunque con alguna trampa en la película, todo se reduce a una reflexión instrospectiva del personaje principal, para que más. Como en Tala, es el párrafo final el que me fuerza a escribir este comentario:
Si todo hubiera sido distinto, no sería mi vida.
Debo apresurarme por llegar a casa para poder escribir sobre esto, rápido, antes de que se me olvide.

miércoles, enero 05, 2011

Legislando

Y el uno de enero, al entrar en el metro nos encontramos con la nueva señal de prohibición.
Prohibido acceder a espacios públicos cerrados si no se ha duchado en las últimas 24 horas.

jueves, diciembre 23, 2010

una foto

a veces una foto no significa nada,
nos miramos en ella y tal vez nos gusta
porque así quisieramos que nos vieran
pero sabemos que es mentira,
que tras ella hay miles de fotos tiradas,
tiradas...
pero a veces una foto nos dice tanto,
expresando más de lo que contiene
y la miramos
y la remiramos
maldiciendo que sólo sea eso
una foto rígida e impenetrable

jueves, diciembre 16, 2010

Jenny, la que limpia, Jenny, la pirata

En septiembre, Bowie me llevó a Nina Simone y con ella me he quedado estos meses.

En particular con su recreación de un tema de Kurt Weill, protagonizado por la mujer de la limpieza, que traga con todo y espera la liberación... y la justicia.
Merece la pena incluir también la interpretación de Lotte Lenya, la mujer de Kurt Weill, para la adaptación cinematográfica de esa opera de tres al cuarto (Die Dreigroschenoper) en 1931, cuya traducción difiere un poco de la versión de Nina Simone, pero el sentido es el mismo.

miércoles, diciembre 15, 2010

Bocetos

En otra de nuestras conversaciones sobre el hecho creativo, Radiógeno y uno mismo, le dabamos vueltas a la idea que muchos de los creadores actuales considerarían obra final un trabajo propio con la factura y el tiempo invertido de cualquier estudio preparatorio de los que se suelen mostrar en las retrospectivas de artistas del pasado.
El bosquejo, lo imperfecto, una foto desenfocada o mal expuesta, cinco notas tocadas en el teclado y repetidas hasta el cansancio...

lunes, noviembre 29, 2010

Echo de menos

No sé si todo el mundo lo hace, pero hoy he estado releyendo mi blog, para ver que he contado y porque lo he contado. De repente, me he dado cuenta que echo de menos a gente que alguna vez estuvo por aquí, como Ignacio de CerillasG, una persona que apareció un día haciendo, precisamente, un comentario a una reflexión mía sobre las amistades que se pierden con el paso del tiempo.
Parece una estupidez, pero gracias a él aprendí el verdadero valor comunicativo de herramientas como esta, con gente que como tú, lejos del afán de protagonismo, simplemente escribe por explicarse a si mismo. Gente que involutariamente te conecta con otra gente, sin necesidad de una invitación para ser tu amigo y de tener acoplada su foto entre la de tu suegra y la del bebé recién nacido en brazos de tu exnovia.
Como siempre, gente de la puerta de al lado, cada vez más alucinada con los bancos, la clase política, los mecanismos de creación de pobreza y mezquindad; gente que trata de encontrar su lugar en el mundo, impotentes por no poder cambiarlo.

miércoles, noviembre 24, 2010

Segunda Mano

Acabo de tomarme un café en la Libre de Lavapies.

Lo que era antes una librería bastante atractiva, es ahora un café bar librería cuya originalidad se encuentra en que, tanto los textos como el mobiliario y la decoración, son de segunda mano y se agradece. Seguro que no descubro nada nuevo, excepto a Radiogeno e Iván, si es que todavía siguen por ahí.

El caso es que, sin mucho que leer últimamente, me he llevado a casa La Cartuja de Parma en versión original por 4 €.

jueves, noviembre 18, 2010

Algo le salió mal a Sean Penn

Acabo de ver, por recomendación de un compañero de natación, Hacia Rutas Salvajes (Into the Wild) dirigida por Sean Penn, hace unos tres años.

De nuevo me ha pasado como en alguna otra película ya comentada por aquí. Aunque por temática y contexto existía una cierta proximidad vital que podría haber despertado cierta empatía con ella - retrata a una persona de mi misma edad que en los mismos años que yo, justo al acabar la universidad, también rompió el cordón umbilical y se marchó a miles de kilómetros a tratar de conciliar mente y realidad -; a pesar de la aparente cercanía, no ha conseguido involucrarme, ni hacerme sentir reflejado, mas que por algún leve chispazo, por alguna que otra frase suelta.

Lo que vemos se mueve entre el viaje iniciático y el viaje anómico pero sin llegar a ser ninguna de las dos cosas, ni tan siquiera otra diferente. Demasiado impermeable, demasiado vacía, no de duración, sino en la trasmisión de emotividad hacia el espectador, demasiado pautada en su construcción, demasiada buena gente por todas partes. Para estar basada en hechos reales, el único momento “real” es el que protagoniza la conserje del albergue, un minuto en dos horas, no es que esté mal, es un desperdicio.

Durante todo ese tiempo, la referencia obvia que se mantenía clavada en mi cabeza era el Jeremiah Johnson de Sidney Pollack. Quizás esa fue la puntilla que acabó dejando fuera de combate esta historia, ya contada y mejor contada. Era como si el personaje que interpretaba Robert Redford en aquella, estuviera de paseándose entre los restos del Easy Rider de Dennis Hopper, recogiendo los pedazos de positividad que pudieran emanar de ella.

Definitivamente, creo que algo le salió mal a Sean Penn.

miércoles, noviembre 10, 2010

Tortura

Tortura es un término cuyo significado negativo debería ser reconocible por cualquier persona que lo escuchase.

Existe, sin embargo, una corriente de opinión deleznable que la defiende y justifica en función de los fines que supuestamente pueden alcanzarse a través de ella, sustituyendo la presunción de inocencia por la de culpabilidad.

Tortura es la negación de la diginidad del torturado a través de la negación de la dignidad del torturador.

Si algo tan difuso como puede resultar, a veces, la apología del terrorismo se ha convertido en un delito, sigo sin entender como algo tan claro como la justificación de la tortura no es considerado como tal.

viernes, octubre 15, 2010

La piedra filosofal

La Piedra Filosal que nos permite alcanzar la riqueza existe y está en tus manos, como volvió a recordar ayer el presidente de la confederación de empresarios españoles:
Trabajar más y cobrar menos

miércoles, octubre 13, 2010

Cómo leer a Virginia Woolf

Interrumpiéndose en la lectura con los pensamientos propios,
levantando la vista a cada frase,
volviendo atrás,
desviando la mirada a la ventana,
releyendo,
fijándose en la chica que atraviesa la calle acelerada
mientras piensa en sus cosas, desconocidas para ti,
pero que se convierten en lo relevante del momento
a la vez que tú desapareces.

martes, octubre 05, 2010

Soltera en 1973

Desde que me he levantado esta mañana no consigo quitarme esta canción de la cabeza, me imagino que por efectos de la mala digestión de Desayuno en Plutón de Neil Jordan, con la que guarda ciertos paralelismos, y que vi anoche en la tele, antes de acostarme. Quizás deba volver a verla pero en versión original.

Volviendo a la canción: La descubrí hace ya unos cuantos años, a través de la versión que hizo Fangoria con Le Mans(http://www.youtube.com/watch?v=-eeh2qswAX8), pero resulta mucho más interesante y esclarecedora esta grabación de la autora en el año 73, que tanto por la presentación inicial como por la puesta en escena, nos suministra un buen montón de información de la época, en la que se fumaba en la tele y en la que el vintage lo llevaban, precisamente, los menos fashion.
Bienvenidos a Plutón.

jueves, septiembre 30, 2010

Se busca

Busco sociólogo que me explique por qué yo hice huelga ayer y mi compañera de trabajo no.

lunes, septiembre 20, 2010

Salvaje como el viento en Veracruz


Donde termina la copa del árbol caído: asoma la casa de la infancia de Marisol...
Allí nos acogieron Coti y su familia durante el mes de julio y allí es donde han resistido este viernes la categoría tres del huracán Karl.
Desconectado de cualquier noticia al respecto, como una premonición, titulé mi entrada del viernes, salvaje como el viento.

viernes, septiembre 17, 2010

Salvaje como el viento

La semana pasada se me ocurrió rescatar el disco Station to Station de David Bowie, al que he estado enganchado durante los últimos días, mientras realizaba tarea en casa.
En él se incluye una canción que compusieron, en 1957, Dimitri Tiomkin y Ned Washington para una película de George Cukor, Viento Salvaje, Wild is the Wind.
Después de escuchar varias veces la versión original (http://www.youtube.com/watch?v=5YhxqYAPwGw), me quedo con la realizó Nina Simone en los sesenta, ya con la cadencia y el fraseo que luego se apropiaría Bowie.

lunes, septiembre 06, 2010

la universidad de la vida, an education

Como alumno, los cinco años que pasé en la universidad me resultaron, en general, gratificantes. Tuve algún profesor brillante y bastantes mediocres. También es verdad que yo no era uno de los escasos alumnos brillantes sino uno de la mayoria de los bastantes.

Hice una carrera de lo que no sé si se siguen llamando ciencias sociales, más cercana a las letras de leer que a las letras de cantar, que siguen siendo las que más me gustan. No obstante tuve mis oportunidades, tanto buscadas como encontradas. Después, como creo que le suele pasar a todo el mundo, atravesé una crisis existencial ante un éxito relativo pero lleno de contradicciones, seguido de una serie de pequeños fracasos no asumidos.

El caso es que con el tiempo he acabado trabajando dentro de una universidad, aunque no como profesor, y me he encontrado con lo mismo que vi en mi época de estudiante, una institución mediocre, claro, dos más dos siempre suman cuatro, antes y ahora; abarrotada de gente con el estomago agradecido, muy poca cultura y nulas inquietudes, por supuesto que no me estoy refiriendo a los alumnos, en la que priman dos leyes fundamentales: la del mínimo esfuerzo y la de que mi mano izquierda no sepa lo que hace mi mano derecha y donde a una mayoría trata de pasar desapercibida y a un grupo de ineptos se le llena la boca asumiendo éxitos logrados por las honrosas excepciones.

Definitivamente me quedo con la Universidad de la Vida.

viernes, agosto 27, 2010

Cine y poesía


En nuestro viaje en el coche de Radiógeno, desde Ciudad DF (María dixit) al Puerto de Veracruz, fuimos téstigos en Cuetzalan del rodaje de una película de Andy García.

Junto a otros visitantes y lugareños ejercimos un rato de mirones del espectáculo hasta que un niño empezó a gimotear. Se escuchó el grito de "cooorten" y el asistente del director exigió silencio por su megáfono, a través del cual nos regaló esta preciosa frase:
"Cada vez que un niño llora, muere una toma"

lunes, agosto 16, 2010

Clooney es Deckard

Me imagino que uno de mis grandes problemas, a la hora de comentar lo que leo o veo, es lo escaso de mis puntos de referencia cultural, que siempre me acaban llevando a los mismos lugares comunes, aunque creo que es el sino de mi generación.

No sé, pero el caso es que el otro día después de ver Up in the Air no podía dejar de pensar que estaba viendo una nueva versión de Blade Runner.

Ya hemos llegado al futuro, la segunda década del siglo XXI, George Clooney ejerce el desagradable oficio de cazador de replicas y se dedica a liquidar a los trabajadores de las colonias que han agotado su periodo productivo.

El final resulta todavía menos esperanzador que en el original de Ridley Scott.
A pesar de buscar en el personaje de Vera Farmiga a la sosias de la Rachael de Sean Young, esa androide de placer, replica perfecta pero ahogada en las mismas dudas existenciales que el propio Deckard, con la que poder compartir su destino, el liquidador Clooney acaba condenado a la huida en soledad como eterno pasajero en tránsito.

Un 10.

martes, agosto 10, 2010

expansión temporal

El último día de junio fue igual de laxo e inabarcable que el primero. Me acerqué a C.U. buscando a un antiguo profesor. En su instituto me dijeron que era ya muy extraño verle por allí a pesar de tener su propio despacho. Le deje una nota. Pero mi sorpresa, y la suya, vino a ser el toparnos de frente cuando ya estaba saliendo de allí.
Me confirmó lo que la secretaria con la que había hablado me había contado, hoy había venido de manera excepcional pues, en un par de horas, tenía, en la facultad de filosofía, la lectura de una tesis de doctorado sobre antropologia del performance, superticiones, deseos y altarcillos domésticos. Así que tomamos un taxi y allá que nos fuimos juntos a la defensa antes de comer.
La mitad del tribunal disculpaba su asistencia y el único espectador era yo. Total cinco personas.
Exposición con powerpoint cutrisimo, como siempre; recomendaciones de los tres maestros, deliberación y doctora con laureles. Rito de la protesta, esto es México, y corriendo a Niños Héroes a tomar un menú del día, antes de conocer su nueva casa, los pormenores de su divorcio, qué había sido de sus hijos y con quién había rehecho su vida.
Apenas eran las tres y a las cinco había quedado con Radiógeno para ir al Aeropuerto. Pero, a diferencia que en Madrid, en México el tiempo se expande para resolver todos los pendientes y dejar espacio para lo no programado.

- Otra expansion temporal una década después. Hace unos días recibí un correo electrónico de Rosario, su pareja: Guido Münch, mi antiguo profesor de antropología acababa de fallecer el 6 de mayo de 2021.

martes, junio 29, 2010

mi pasado

Durante mucho tiempo tuvo la sorprendente habilidad de ser capaz de ir reconstruyendo, día a día hacia atrás, todo su pasado.
Podía hilvanar sus recuerdos diarios desde su hoy presente, hasta la primera comunión, incluso, más atras, hasta la catequesis, o todavía más lejos, recordando cada día que pasó en clase con su profesora de primaria, o la primera vez que fue capaz de abrir la puerta de su casa. Quizás ese era su recuerdo más lejano.

Sabía que este no era un don único, cualquiera podía ser capaz de recordar cada momento vivido. Es fácil, primero piensa todo lo que hiciste ayer, no es tan complicado, luego antes de ayer y continúa el proceso. Sale sólo.

Como era de esperar, un día, dejó de ejercitar esa facultad. Quizás ya no quería volver a toparse con los momentos desagradables, y fue perdiendo la mayor parte de sus recuerdos diarios, cada instante que vivió, bueno o malo, grande o insignificante, desde abrir la nevera o atarse los cordones cada día hasta las grandes broncas con su pareja o los malos tragos en el trabajo, cada beso, cada risa, las carcajadas y las lagrimas que había derramado alguna vez.
Pero allí siguieron encerradas en su cajita interior, perfectamente ordenadas, dispuestas a ser mostradas como una colección de minerales, siempre que no se desee que permanezca cerrada, olvidada o desterrada.

domingo, junio 27, 2010

two for the road


Es mi vida. Es la vida de los que me rodean.

sábado, junio 26, 2010

Santa Neurona

La otra noche hablando con Radiógeno, salió el tema de la Nueva Religión que tantos adictos está reclutando en el Reino de España y sus Repúblicas Federadas y que tiene en el padre Punset, durante un tiempo mero evangelizador, a su ya Sumo Sacerdote en las colonias ibéricas.

Desde que mi vecina, que es profesora de matemáticas en la universidad, se me desveló como neofita y ferviente devota de Santa Neurona, empieza inquietarme esta explicación final y perfecta a cualquier comportamiento que tan bién habían acunado, a lo largo del siglo pasado, con sus mimos y arrullos, mamá psicología y papá sociología.

Por fin, los nuevos conversos han descubierto que los niños juegan al fútbol y las niñas a las cocinitas no por el gen determinista, sino por la Santa Neurona, igual de biológica pero mucho más seria y limpia que aquel, y más fácil de integrar en la teoría general de sistemas.

En estos días he leido un artículo que cuestiona la elección racional, que es aquella que dice que las decisiones que adopta el ser humano, en función de intereses, preferencias y resultados esperados, tienen un componente totalmente egoista. El artículo, en cuestión, rebatía esto y venía a decir que, precisamente, por centrarse en el egoismo individual, la teoría de la elección racional estaba totalmente coja, porque, ¡ay amigos!, el altruismo existe y cualquiera puede relatar decisiones tomadas, no sólo de manera desinteresada, sino incluso a sabiendas de que nos iban a provocar consecuencias, sino negativas, al menos inconvenientes. No ibamos a ganar nada, sino que seguramente perderiamos algo y, aún así, optamos por esa alternativa.

Santa Neurona nos protege y rije nuestras vidas y, resulta que, el altruismo, no es un ente incontrolado, sino dominado por ella.

Así, mis nuevos amigos, son simples conexiones sistémicas recién activadas, mi Atman se encuentra ubicado en el cerebro, esperando que un depravado doctor Lecter llegue hasta él para desvelarmelo y poder alcanzar la perfección, y tu sonrisa, tu sonrisa es sólo un impulso eléctrico que chisporrotea un instante para perderse invisible mientras trata de impulsarse en su viaje hacia el hangar de mi hemisferio.

jueves, junio 24, 2010

El Sr. Todos

También me ha tocado el mundial en México.
Y ver como se paraliza todo en cada partido que juega su selección.
Se espera que todos se entusiasmen con el fútbol.
Que todos lo vivan.
El todos que nos hace iguales.
El todos unidos por algo.
Pero es qué ni siquiera, el Sr. Todos, se da cuenta de que somos tantos a los que nos resulta indiferente esto.
Que somos prueba de que el contagio ni siquiera se corresponde a una figura literaria concreta.
No, la emoción por el fútbol, o por las carreras de F1, no se contagia.
Pero el Sr. Todos se lo sigue creyendo.
Es como el Sr. Todos de las religiones, tampoco se contagia.
Pero si, es verdad que ambos nos puede provocar reacción,
urticaria, más concretamente.
Y el Sr. Todos nos ve como una minoría, apenas testimonial, y no se da cuenta que somos más que eso,
pero que casi no se nos nota porque consideramos sus intereses apenas irrelevantes.
Y ahora, me toca, precisamente, ver a una gran mayoría que piensa como yo que, contemporizando, se suma al Sr.Todos, lo engorda y así lo justifica,
por los siglos de los siglos,
Amén

miércoles, junio 23, 2010

Homenaje a Jarmusch

martes, junio 22, 2010

lunes, junio 21, 2010

viernes, junio 18, 2010

Adiós Saramago, adiós

Yo sólo he conocido al Saramago de los noventa, el del Evangelio, la Ceguera y la Caverna.
De los tres me quedo con el primero y con ese san José perseguido y atormentado por el complejo de culpa, por la matanza de inocentes.
Conociendo lo que que iba a ocurrir protegió a su familia, pero no hizo nada por ayudar a que otros, tal vez todos, pudieran salvarse.

sábado, junio 12, 2010

Atman

De la filosofía hindú, el Atman ha sido siempre uno de los conceptos que más me ha atraido, en tanto que expresa una confianza absoluta en el ser humano como individuo y supone que, todos y cada uno de nosotros, albergamos en nuestro interior el valor de la bondad aunque seamos incapaces de ejercitarla.
Más que el alma, el atman viene a ser una piedra preciosa que posemos todos los seres humanos pero que se encuentra escondida en nuestro interior, envuelta, quizás, en harapos sucios.
Es cuestión de cada uno saber ir retirando cada capa que la recubre para poder dar con ella, saber limpiar la suciedad que impide que aparezca su brillo, lograr pulir ese diamante en bruto.
Como siempre, hay un problema, y en este caso estriba en la incapacidad permanente que la mayoría de nosotros tenemos, para llegar hasta ese tesoro interior en una única vida.

ratos de soledad

Y en esos ratos de soledad me acompaña Sibelius y su Valse Triste, Mahler y su quinta sinfonia (que siempre relaciono con Blade Runner y no con La Muerte en Venecia de Visconti, (que ¿por qué? pregunténselo a Vangelis), y también por indicación de Radiogeno me he reencontrado con uno de aquellos grupos "avant-garde" (sic) de pricipios de los 80, Tuxedomoon.

http://listen.grooveshark.com/

miércoles, junio 09, 2010

El Asco

Y estando asentado en un país latinoamericano, me viene a la cabeza ese breve pero contundente exabrupto en forma de novela que es El Asco de Horacio Castellanos.

Todo un repaso a ese imaginario colectivo del querer ser, tan bien alimentado por gobiernos, banca y medios de comunicación, y que tan lejos queda de ciertas aspiraciones individuales de ser, simplemente, uno mismo.

Una síntesis perfecta entre La Conjura de los Necios y La Conversación en la Catedral.

martes, junio 08, 2010

inherencia

Bajo el volcán es una novela cuyo principal logro es hacer penetrar al lector dentro del estado alcohólico inherente de su personaje principal.

Es, también, una muestra de la reincidencia sobre seres que, tal vez, significaron mucho y, sobre los que nos perdura, no ya el afecto, sino esa incomprensible conexión que nos sigue atando a ellos, aunque sepamos que un futuro compartido resulta imposible.

Perdido en Cuauhnahuac


(estricnina para el consul)

jueves, junio 03, 2010

Facilidad

La verdad es que no esperaba que instalarse de un día para otro a casi 10.000 Km de distancia me resultase, todavía, tan fácil.
Acostumbrado a las rutinas, hoy me he asombrado de todo lo que se puede hacer en apenas 24 horas, resolviendo varias citas, teniendo encuentros no previstos y, aún así, sobrarte tiempo para el ocio y el reencuentro consigo mismo para reordenar ideas al final de la jornada.

lunes, mayo 31, 2010

reza para no ser como él

La muerte de Dennis Hopper me ha traido a la memoria una de las escenas que más me han impactado en el cine, su breve aparición en La Ley de la Calle (Rumble Fish) de Coppola, como padre del chico de la moto y de Rusty James, su hermano pequeño.

El chico de la moto es una figura idealizada en el barrio por los más jovenes, especialmente por su hermano. El líder mítico de la banda, el más auténtico y que, ahora, reaparece con un aura aún mayor, desde una posición que parece situarle ya de vuelta de todo.

En la escena en cuestión, las tres frases de Hopper, el padre, consiguen desmontar, no tanto a su hijo pequeño, como a la mayoría de los espectadores, la ilusión que es el chico de la moto, el reflejo en el que queremos mirarnos, y que no es más que otro ser anómico vagando sin rumbo, sin ser realmente entendido, en un nivel muy diferente de la proyección que representa para los demás.

miércoles, mayo 26, 2010

Siempre hay una foto

Siempre hay una foto.
Como la que me enseñó Marina, orgullosa, en la que aparecía a los tres o cuatro años sentada en las rodillas de su famoso padre, y en la que yo sólo veía a un ser lejano y absorto en su propia mismidad, ajeno a la niña que parecía sostener, accidentalemente, sobre sus piernas.

Como la foto que nunca tomé, a pesar de ser consciente de estar viviendo un momento irrepetible, de Sonia y Ezra despidiéndose de nosotros en la puerta de su casa en Brujas, tan solos.

viernes, mayo 14, 2010

Zapatero

No suelo hablar de política, porque creo que mi visión no aporta demasiado, pero a mi siempre me ha gustado el lado idealista de Zapatero, con su interés en dar visibilidad a grupos eternamente excluidos del nomos social, los diferentes, los perdedores, los perseguidos, los estigmatizados, las minorías en definitiva.

Y cuanto más ha sido ridiculizado por tratar de integrar este interés de forma coherente en su manera de hacer política, más simpatía he sentido por él, porque creo, y como se ha demostrado no soy el único, eso es lo que echabamos de menos en la manera de hacer política en el Reino de España.

Luego hemos visto que ha fallado atando cabos, que se ha dado de narices con el sistema global, que ha resultado ser otra cosa de lo que el mismo creía (ni alianza de civilizaciones, ni Kyoto, ni Objetivos del Milenio), y que, por lo visto, ha tardado en darse cuenta, como muchos de nosotros, en que hay cosas bastante más dificiles que sacar al ejército de Iraq.

La verdad es que también se ha mostrado un poco sordo a las conversaciones de cafetería de gente como nosotros que no comprendiamos como no se dada cuenta de que los pisos y las hipotecas eran inviables y que la burbuja inmmobiliaria estaba a punto de reventar, precisamente cuando metió en vivienda a Carme Chacón, que también se hizo la loca para displicentemente pasarse a Defensa, o cuando se empeñaba en que tragasemos a Sebastian en cualquier sitio público, cuando este era incapaz de transmitir precisamente al público esas supuestas bondades que tanto encandilan a su jefe y amigo.

Por lo demás la derecha siempre le ha visto como un intruso y se ha empeñado en mirarlo por encima del hombro, sin darse cuenta que así no sé si perderán votantes, pero ganar no van a ganar ninguno, quizás como decía la canción que popularizaron Aretha Franklin y Otis Redding, lo que la gente de bien y con sentido común (sic) pide es sólo un poco de respeto, no tanto para Zapatero, como para nosotros como electores de cualquier opción.

Nota: Me ha quedado un editorial. Como decía Umbral, ahora la gente progre que quiere escribir en lugar de poetas aspiran a ser editorialistas de El País.

miércoles, mayo 12, 2010

Socializar las pérdidas

...y al final Zapatero socializó las pérdidas del capital.

miércoles, mayo 05, 2010

A vueltas con la música

Acabo de leer en tantas cosas unas reflexiones de Ivan sobre Jazz y Música Clásica.

Como ya he comentado en más de una ocasión, mi inmersión en la música que llamamos clásica viene de la mano de las bandas sonoras cinematográficas y, precisamente, la red, en su papel de herramienta imprescindible de difusión de la historia de la cultura universal, me ha proporcionado en los últimos diez años una autoformación inestimable tanto en las expresiones de música popular como de música ¿culta?.

Yo soy un absoluto convencido de que todas las músicas son conciliables y no resulta nada vergonzante disfrutar o que te emocionen o exciten ciertas piezas musicales de origenes diversos ya sea del jazz, el pop, el folklore étnico, quizás la base de todo como catalizador o reacción, o de la música de conservatorio, de hecho creo que, aunque de forma un poco anquilosada, los conservatorios actuales se abren a todas.

No obstante, yo que trato de conocerme bien, me veo lleno de prejucios ante algunas manifestaciones musicales, pero sé, que tal vez mañana, pueda engancharme a ellas y descubrir que mi cerrazón mental me estaba privando de disfrutar de maravillas sonoras.

martes, mayo 04, 2010

regreso

Al final los proyectos sobre papel se materializan y, en unos días, regreso a México, por un par de meses, después de una década.

lunes, abril 26, 2010

El genio oculto

Incapaz de organizar todo el trabajo que se me acumula, e inmerso en los dos proyectos que tengo entre manos, llevaba un mes largo sin tocar el piano, más bien jugar, como dicen los franceses.
Ayer decidí que ya estaba bien, que era el momento de estar tránquilo con mi música... y me volví a sentir un genio.
Sólo reconocido por mí, pero un genio al fin y al cabo.

lunes, abril 12, 2010

La vida de los otros

Llevo días escribiendo borradores, de esos que se almacenan en el limbo electrónico, ocultos para las personas que nos interesan pero tan dispuestos a ser devorados por esos vigilantes de la red que tanto miedo dan y que husmean en todo lo que circula por ella. Algo similar a lo que refleja la película La Vida de los Otros del año 2006.
Precisamente esos borradores hablan de los vínculos tan raros que crea internet con personas con los que no tienes más trato que un intercambio ocasional de frases de blog a blog.
De repente un día, sin saberlo de antemano,en nuestro paseo de reconocimiento diario, ejerciendo de testigos mudos como el agente de información de la película alemana, nos tropezamos con un grito desesperado, de alguién que no nos resulta anónimo, pues conocemos esa parte de sí que, como nosotros va dejando colgada en este inmenso tablón de anuncios, pero tampoco acaba de ser un conocido como aquellos con los que tomamos café todos los días, compartimos las clases de natación, saludamos por el barrio o quedamos a comer el fin de semana.
Aún así, una parte de su vida es parte de la nuestra y, aunque nos quedemos callados, no sabiendo encontrar unas palabras que puedan resultar reconfortantes, en el silencio de la noche, cuando ya estamos acostados, de modo inconsciente volvemos a pensar en lo mal que lo están pasando y lo duro que resulta de atravesar una situación como la suya.

jueves, marzo 18, 2010

longevity

Cada uno ve lo que quiere ver, y yo vi Moon como la extensión,  que, creo,  trata de ser, de Blade Runner, en la que los replicantes, las replicas, no conscientes de serlo, carecen de esa noción de longevidad que tanto atormentaba a Rutger Hauer y permanecen tranquilos, aunque a la expectativa, esperando que finalice su contrato de trabajo en las colonias del exterior.

moon

Tuve un profesor que decía que dedicarse a atacar las ausencias en los textos es un recurso tan fácil como esteril, pues no forman parte de él y, por tanto, resultan totalmente fuera de lugar.
A mí ayer, después de ver Moon de Duncan Jones, se me ocurrió consultar la crítica que salió en El País.
El tipo no sabe lo que se perdió empeñado en mirar fuera de la pantalla en lugar de dentro de ella.

miércoles, marzo 03, 2010

15 días


En no más de quince días se puede fijar el plazo que tienen dos personas que se acaban de conocer, y perciben entre ellas un cierto atractivo mutuo, no sólo en lo físico sino por compartir gustos, intereses y preferecias, para pasar a una fase de apasionamiento.

Son quince días de excitación contenida pero continua e inquietante. Pasadas dos semanas, en que ambos practican un juego de evitación, tal vez debido a inseguridades, para evitar posibles quebraderos de cabeza futuros o por temor a la ruptura de estabilidades, todo acaba por apagarse.